Amenazas en escuelas de la Ciudad: “No es una broma, es un delito”
Ante los reiterados casos de amenazas de violencia en colegios porteños, el Gobierno de la Ciudad activó un protocolo de intervención estricto. El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, advirtió que estos hechos no son bromas pesadas sino delitos penales, y confirmó que la Justicia ya investiga tres casos concretos que derivaron en operativos policiales.

La escalada de amenazas de violencia en diversas escuelas de la Ciudad de Buenos Aires obligó al gobierno porteño a intervenir de forma directa. Lejos de minimizar la situación, las autoridades confirmaron la aplicación del protocolo oficial de resguardo y dejaron en claro las implicancias legales de estos actos.
“No vamos a naturalizar que las amenazas de violencia alteren la vida y el ritmo escolar. Generar una situación de miedo o pánico es una conducta que tiene consecuencias. No se trata de una broma pesada, es un delito”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, en una conferencia de prensa conjunta con las carteras de Educación, Seguridad y Justicia.
Causas penales y operativos policiales
El accionar del Estado porteño se articuló rápidamente con el Ministerio Público Fiscal y la Policía de la Ciudad. Hasta el momento, el fiscal general Martín López Zavaleta confirmó que existen tres hechos concretos que ya están siendo investigados por la Justicia y que derivaron en allanamientos y operativos policiales, uno de ellos realizado fuera del ámbito de la Capital Federal.
La Justicia busca determinar no solo la responsabilidad de los menores involucrados, sino también el grado de responsabilidad de sus padres. “La identificación y eventual responsabilización de los autores permite avanzar en cada caso concreto y cumple una función preventiva porque desalienta la reiteración de estas conductas”, explicó López Zavaleta.
El rol de las redes sociales y las familias
Además de la intervención judicial, el Ministerio de Educación activó el “Protocolo de Actuación ante situaciones de vulneración de derechos”, un esquema diseñado para resguardar la integridad psicológica y física de las comunidades educativas afectadas.
Las autoridades hicieron un fuerte llamado de atención sobre el origen de estas situaciones, señalando a las redes sociales como un espacio donde la violencia se convierte en contenido viral por la búsqueda de validación inmediata. En este punto, Macri interpeló directamente a las familias: “Hay algo que es irremplazable: la conversación en casa. Necesitamos volver a hablar, preguntar y poner límites. El límite y el orden no nos quitan libertad, nos la devuelven”.
Sanciones con sentido educativo
La ministra de Educación, Mercedes Miguel, detalló cómo será el abordaje dentro de las instituciones. La funcionaria subrayó que detrás de un alumno que escribe una amenaza de tiroteo, hay un menor que no dimensiona la gravedad de sus actos.
“La respuesta tiene que ser seguridad y formación. Seguridad porque cada amenaza es un delito que se investiga, y reparación porque las sanciones tienen que tener sentido educativo: el alumno debe comprender el daño, repararlo y luego volver a la comunidad”, concluyó la ministra.





