Nuevos murales en la Casa San José: un mensaje por las infancias
La esquina de la Avenida Directorio y Esteban Bonorino sumó una nueva intervención urbana con un fuerte anclaje social. La Casa Comunitaria San José, el espacio de acompañamiento a la infancia dependiente del Arzobispado, renovó su fachada con una serie de murales que buscan visibilizar la defensa de los niños más vulnerables del barrio.

Las paredes del edificio ahora exhiben la figura de Diego Maradona junto a consignas directas y urgentes: “Ni un pibe y piba menos por la droga” y “No más chicos y chicas descartables”. La obra artística se completa con una cita textual del Papa Francisco que resume el espíritu del lugar: “Un niño que no sonríe, que no sueña, no podrá conocer ni dejar de fortalecer sus talentos”.





Un refugio para las infancias
Más allá del impacto visual en la vía pública, los murales funcionan como la cara visible de un trabajo profundo y silencioso. La Casa San José es una institución dedicada específicamente al abordaje y cuidado de chicos y chicas que atraviesan situaciones de violencias y maltrato, con un fuerte vínculo con las familias del Barrio Ricciardelli (Bajo Flores).
Con los años, el espacio consolidó su estructura de contención con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales y abogados. Su labor diaria incluye desde el acompañamiento terapéutico y las juegotecas, hasta el apoyo en crianzas comunitarias y la capacitación de adultos para detectar a tiempo el maltrato infantil.
Hoy, la esquina de Directorio y Bonorino no solo luce renovada, sino que deja un recordatorio permanente a la vista de todos los vecinos: la necesidad de no mirar hacia otro lado cuando se trata de cuidar el futuro de los más chicos.





