El viento expuso el desgaste: un cartel publicitario cedió en Bonorino y Rivadavia
Las fuertes ráfagas de las últimas horas terminaron de derribar una de las clásicas pantallas verdes en el centro de Flores. El incidente pone el foco en la falta de evaluación estructural y el exceso de peso del mobiliario urbano frente a las inclemencias del tiempo.

Los vecinos que transitaban por la esquina de la Avenida Rivadavia y Bonorino se encontraron con un obstáculo inesperado sobre la vereda: una de las tradicionales pantallas publicitarias del mobiliario urbano porteño se desplomó por completo.
Si bien las fuertes ráfagas de viento que se registraron durante la jornada de ayer actuaron como el factor desencadenante, la imagen del cartel caído revela un problema de fondo. La base que sostiene la estructura directamente se quebró, dejando a la vista el desgaste del concreto y el óxido en el caño interno de anclaje. Afortunadamente, a pesar de tratarse de una de las esquinas con mayor circulación peatonal de todo el barrio, no se registraron heridos al momento del colapso.

Fatiga de materiales y falta de evaluación
El incidente pone sobre la mesa un problema estructural que requiere atención. Este tipo de cartelería mantiene un diseño histórico que es estéticamente agradable e identitario para la Ciudad, pero arrastra un déficit de origen: son estructuras extremadamente pesadas.
El paso de los años y la exposición constante a la intemperie pasan factura. El problema principal radica en que el estado de estas bases subterráneas no parece ser evaluado con la frecuencia necesaria para prevenir accidentes. Cuando el material sufre fatiga estructural, un día de vientos intensos basta para que el exceso de peso termine arrancando el cartel de cuajo.
La solución: actualizar sin perder la identidad
El debate no exige eliminar el mobiliario, sino aplicar el sentido común. Mantener estructuras tan pesadas en la vía pública sin un control exhaustivo de su resistencia es un riesgo innecesario. La solución más lógica apunta a una actualización: reemplazar los viejos metales por materiales modernos y mucho más livianos que conserven el diseño original, pero que dejen de representar un peligro latente para los vecinos ante el primer cambio de clima.





