La trampa de Coto: por qué el descuento del 25% de los viernes con Mercado Pago no es real
El cartel en la entrada promete un ahorro salvador para arrancar el fin de semana. Pero entre los productos de consumo básico excluidos y el campo minado de carteles de "Comunidad Coto", el ticket final de los viernes termina siendo una verdadera decepción en las sucursales de Flores.

Para hacerle frente a la inflación, los vecinos de Flores convirtieron los viernes en el día oficial de las compras. La alianza entre supermercados Coto y Mercado Pago anuncia para esta jornada específica un 25% de reintegro sin tope abonando con código QR. A simple vista, parece el negocio perfecto para llenar la heladera. El problema empieza cuando el ticket sale de la registradora y el descuento prometido apenas representa unos pocos pesos.
¿Qué pasó en el medio? La respuesta está en la famosa “letra chica” de las bases y condiciones exclusivas de esta promoción de los viernes, combinada con una estrategia de góndola diseñada quirúrgicamente para proteger la rentabilidad del hipermercado.
El campo minado de Comunidad Coto
La trampa visual más grande no está oculta en un PDF legal, sino a la vista de todos. El descuento del 25% de Mercado Pago no es acumulable con otras promociones del supermercado.
Esto significa que si un vecino agarra un producto que tiene el clásico cartelito amarillo de “3×2”, “2×1”, “80% en la segunda unidad” o, peor aún, el precio exclusivo de Comunidad Coto, el descuento de la aplicación se anula automáticamente para ese artículo. Como los pasillos están literalmente empapelados con ofertas de Comunidad Coto, la rebaja de Mercado Pago termina aplicando a una porción minúscula del changuito. Te obligan a elegir: o pagás el precio inflado de lista para que te hagan el 25%, o llevás el producto con el descuento del súper y perdés el reintegro de la app.

La exclusión de la mesa familiar
A la trampa de la no acumulación se le suma la lista de rubros bloqueados por default para los viernes. Según los términos y condiciones, la promoción excluye precisamente lo que la gente más necesita comprar:
- – Carnicería y avicultura: Múltiples cortes de carne vacuna y el pollo quedan fuera de la rebaja. El plato principal de la familia se paga a precio completo.
- – Almacén básico: Tampoco hay descuento para los pilares de la despensa. Están excluidas de forma directa las harinas, el azúcar y los aceites (tanto de girasol como mezcla).
- – Maternidad: Las leches infantiles de etapa 1 y 2, uno de los productos más caros para las familias con bebés, no reciben ni un centavo de reintegro.
- – Bebidas: Toda la línea de primeras marcas de gaseosas (Coca-Cola, Sprite, Fanta, Schweppes, Aquarius) no entra en la promoción. Lo mismo ocurre con vinos en tetrabrik y botellas de bodegas premium.
- – Acuerdos del Gobierno: Cualquier producto que ya esté dentro de algún programa oficial de precios queda automáticamente descartado.
La estrategia comercial es infalible: llevar al cliente a la sucursal con la zanahoria del reintegro sin límite. Una vez adentro, el consumidor termina pagando el precio de lista por sus necesidades básicas, cae en la trampa de los precios de Comunidad Coto y recibe un descuento real únicamente por productos secundarios o marcas alternativas.
Antes de hacer una fila eterna este viernes, conviene tener en claro la jugada. Muchas veces, la promesa del gran descuento termina siendo un espejismo diseñado para que dejemos en la caja mucho más dinero del planeado.





