Una joya en Flores Sur: el vecino que pasea en un Messerschmitt de 1958
Alfredo recorre Flores Sur con una rareza mecánica: un Messerschmitt KR 200 de 1958. Conocé el secreto de su motor y por qué tiene 4 marchas atrás.

Si vivís en la zona de Flores Sur, es probable que te hayas cruzado con una silueta extraña y simpática que se roba todas las miradas. No es un juguete, es una pieza de historia automotriz viva. Se trata del Messerschmitt KR 200 de Alfredo, un vecino coleccionista de “microautos” que mantiene intacto este legado mecánico.
El vehículo en cuestión es un modelo año 1958, impulsado por un motor Sachs de 200 cc y 2 tiempos de origen alemán. Sin embargo, esta unidad tiene un valor agregado para nuestra industria nacional: fue ensamblado en Argentina por Industrias Panambí, en la localidad de Lomas de Zamora.
“Se ensamblaron pocos y no hay registro de cuántos en total existen hoy”, cuenta Alfredo, quien suele sacar a rodar sus vehículos por las calles del barrio para mantenerlos activos.




La curiosidad mecánica: ¿cómo funciona la marcha atrás?
Más allá de su diseño tipo “burbuja” (herencia de la fábrica de aviones alemana), el Messerschmitt en Flores esconde una particularidad técnica que sorprende a cualquier fierrero.
Este auto no tiene una caja de cambios convencional con reversa. Para ir hacia atrás, hay que apagar el motor y volver a arrancarlo al revés.
El sistema funciona mediante un cilindro de contacto y arranque de doble acción. Esto permite invertir el sentido de giro del motor, logrando algo insólito en un auto de calle: tiene 4 marchas hacia adelante y, al invertir el motor, tiene también 4 marchas hacia atrás.
Un pedazo de historia en el barrio
La motorización Sachs que impulsa a este pequeño gigante es la misma que utilizaron otros microvehículos emblemáticos de la industria argentina de la época, como el Bambi y el Dinarg.
Alfredo conserva esta y otras unidades en su colección personal, preservando el patrimonio de una época donde estos autos pequeños prometían ser la solución a la movilidad urbana. La próxima vez que andes por Flores Sur, prestá atención: podés cruzarte con una joya de 1958 doblando en la esquina.





