Marixa Balli cierra su último local en Flores: “Estoy podrida de esperar que las cosas cambien”
Marixa Balli decidió cerrar su local de ropa y calzado en Flores tras 26 años: la marca seguirá solo de forma online.

Marixa Balli decidió cerrar su último local en Flores. Hace ocho meses había bajado la persiana de Xurama, su zapatería de Bogotá y Nazca, y trasladado lo que quedaba de mercadería a un local más chico en avenida Rivadavia.
Ahora, después de 26 años en el rubro, también decidió cerrar ese local: la ex vedette confirmó el cierre definitivo de su comercio de ropa y calzado en Flores, y anunció que la marca va a seguir funcionando solo de manera online.
En diálogo con Ángel de Brito en LAM, Balli explicó que la decisión combina un cansancio personal con el contexto del barrio donde tuvo su comercio durante más de dos décadas.
Contó que está desmontando las estructuras donde exhibía el calzado, en medio de lo que describió como un momento de cambios en su vida, con ganas de dejar de trabajar todo el tiempo y empezar a disfrutar de otras cosas.

Consultada puntualmente por la situación de las pymes, no esquivó el diagnóstico: dijo que la zona donde tenía el local —la misma avenida Rivadavia que ya veníamos retratando como un termómetro comercial en baja— tiene una cantidad de locales vacíos aun siendo, según sus palabras, un polo comercial fuerte. Y agregó la frase que le da título a esta nota: ya no quiere seguir esperando que la situación cambie. “Estoy podrida”, dijo.
La decisión de Balli no es un caso aislado ni una excepción vinculada a la fama: es un capítulo más de la misma historia que contamos en Rivadavia, con locales que cambian de rubro, achican su superficie o directamente bajan la persiana porque los números ya no cierran. La diferencia es que esta vez tuvo nombre y cámara: una comerciante conocida diciendo en televisión lo que decenas de comerciantes de Flores vienen diciendo puerta adentro desde hace meses.





