Informe Exclusivo: RE/MAX ya controla el 20% del mercado inmobiliario en Flores
Radiografía de un mercado en tensión: mientras la venta por "dueño directo" tiende a desaparecer, la franquicia internacional consolida su dominio con un volumen de cartera que ya equivale a la suma de 20 inmobiliarias tradicionales del barrio.

Un relevamiento realizado por Flores de Papel expone la radiografía del mercado inmobiliario en Flores. La franquicia internacional maneja un volumen de cartera equivalente a 20 inmobiliarias medianas tradicionales juntas, mientras que la venta por “dueño directo” tiende a desaparecer.
El mercado inmobiliario de Flores atraviesa una transformación silenciosa pero contundente. Según un estudio de mercado realizado por este medio, actualmente hay unas 4.800 propiedades en venta dentro de los límites del barrio. Esta cifra representa, aproximadamente, el 2% de la oferta total de Capital Federal, un número que confirma a Flores como una plaza activa y de alta rotación.
Sin embargo, el dato más relevante del informe no es la cantidad, sino la concentración. De ese total, la red RE/MAX acapara 800 propiedades, lo que significa que hoy controla el 20% del mercado florense.
El fin de la atomización y la “fuerza de choque”
Para entender la magnitud de este dominio, es necesario compararlo con los jugadores históricos del barrio. En Flores operan activamente unas 70 inmobiliarias tradicionales, que manejan un promedio de 30 propiedades cada una.
La matemática es brutal: en términos de volumen de cartera, una sola marca (RE/MAX) equivale hoy a la suma de 20 inmobiliarias barriales medianas.

El secreto de la expansión: vecinos vendiendo a vecinos
¿Cómo logra una sola marca captar tal volumen de ladrillos? La respuesta no está solo en los carteles, sino en su particular estructura de recursos humanos. A diferencia de la inmobiliaria clásica con un martillero y empleados fijos, la franquicia despliega una red masiva de vendedores independientes que barren el territorio.
Muchos de estos agentes captan propiedades por cercanía geográfica —en su propia manzana— o a través de redes familiares y de amistades. El perfil de estos vendedores es heterogéneo: el sistema incorpora a personas que se dedicaban a otros rubros, gente que nunca había trabajado en el sector e incluso amas de casa que encuentran en este modelo una puerta de entrada flexible al mercado laboral.
Esta capilaridad permite que la marca llegue a rincones y círculos de confianza donde el agente tradicional a veces no entra, logrando una acumulación de stock constante.

Estrategia de rotación y el fin del “Dueño Directo”
El desglose de la cartera de la franquicia muestra una estrategia clara hacia la rotación rápida: de sus 800 propiedades, más de 500 son departamentos (mayoritariamente pequeños) y unas 170 son casas. El foco está puesto en el ticket que tiene salida, dejando quizás los inmuebles más complejos o de nicho para el trato personalizado de las oficinas tradicionales.
Otro dato que arroja el relevamiento de Flores de Papel es la caída abrupta de la venta particular. La idea de “ahorrarse la comisión” parece haber perdido fuerza frente a la complejidad del mercado actual.
Hoy, apenas 50 propiedades en todo el barrio se comercializan bajo la modalidad de “dueño directo”. Con una incidencia marginal que no llega ni al 1,5% del total, este formato parece estar en picada, evidenciando que los propietarios prefieren volcarse a profesionales, ya sea bajo el modelo de franquicia masiva o la inmobiliaria de confianza de la zona.
El desafío de los próximos 5 años
Con el tablero así planteado, la incógnita que se abre para el próximo lustro es cómo convivirán —o competirán— estos dos modelos.
Por un lado, la “fuerza de choque” de la red internacional que apuesta al volumen, la estandarización y una fuerza de ventas multitudinaria; por el otro, medio centenar de inmobiliarias locales que deberán hacer valer su conocimiento específico del territorio y el trato personalizado para no perder terreno ante un gigante que ya se quedó con una quinta parte de la torta.





