Cierra el gran Albergue transitorio “Mansión Doree”
Fue un ícono de los años 80 y 90 en Flores. Su cierre confirma la crisis terminal del sector: de los 50 albergues que supo tener la zona, hoy quedan menos de diez. Si bien se descartó una galería comercial, los vecinos temen que la prostitución callejera se disperse por otras cuadras.

El barrio de Flores se prepara para despedir a otro de sus comercios históricos. El albergue transitorio “Mansión Doree”, ubicado en Ramón Falcón 3170, a metros de Portela, bajará sus persianas definitivamente, marcando el fin de una era para la “nocturnidad” de la zona.
Considerado un verdadero ícono durante las décadas del 80 y 90, el establecimiento no pudo resistir el cambio de época y la crisis económica que golpea al sector. Según pudo confirmar Flores de Papel en forma exclusiva, la decisión ya está tomada y el destino del predio está sellado: se construirán edificios de departamentos.
De esta manera, se descarta oficialmente el rumor que había circulado con fuerza entre los comerciantes de la zona, quienes temían la instalación de una galería tipo “Avellaneda”, lo que hubiera impactado negativamente en la dinámica comercial de esa cuadra.
Una crisis terminal
El cierre de Mansión Doree no es un caso aislado, sino la foto de una debacle. Flores, que supo ser una de las zonas con mayor concentración de albergues transitorios de la Ciudad —llegando a contabilizar casi 50 establecimientos en su momento de esplendor—, hoy ve cómo esa cifra se desplomó: actualmente no superan la decena.
El cambio en las costumbres sociales y los altos costos operativos hicieron inviable el negocio para muchas de estas grandes estructuras.

Alerta vecinal: la “otra” calle
Sin embargo, la noticia del inminente cierre despertó una preocupación inmediata en los frentistas de la zona. El temor principal es que, sin el albergue funcionando como “punto de referencia”, la oferta de sexo en la vía pública se desmadre y se corra hacia calles residenciales aledañas.
De hecho, vecinos ya han manifestado a este periódico su alarma por lo que sucede apenas a unas cuadras de allí. Según los testimonios, por las noches se registra actividad de prostitución callejera vinculada a la venta de drogas (narcomenudeo) en la intersección de Falcón y Membrillar, nada menos que en la esquina del histórico Cuartel de Bomberos de la Ciudad.
El final de Mansión Doree deja una incógnita abierta en el barrio: si la transformación inmobiliaria traerá renovación o si, por el contrario, dejará a la deriva una problemática que los vecinos vienen denunciando hace tiempo.





