La estación Varela, de la Línea E, ya tiene su escalera mecánica nueva tras años de reclamos vecinales
Tras años de reclamos, la estación Varela de la Línea E ya cuenta con su escalera mecánica renovada.

La escalera mecánica de la estación Varela, en la Línea E, ya está en funcionamiento. Es una de las seis renovadas en la primera etapa del Plan de Renovación de Escaleras Mecánicas de Subterráneos de Buenos Aires (SBA), un reclamo que los usuarios de esa línea venían haciendo desde hace años por el estado de los equipos.
La renovación alcanza a 84 escaleras de toda la red —casi el 30% del total—, repartidas así: 2 en la Línea A, 31 en la B, 11 en la C, 29 en la D, 10 en la E y 1 en la H.
La primera etapa, ya terminada, renovó siete equipos en seis estaciones: Pueyrredón y José Hernández (Línea D), San Juan (Línea C), Varela y General Urquiza (Línea E) y Venezuela (Línea H). La segunda etapa, que empieza ahora, abarca 36 escaleras más, y la tercera está en proceso de licitación.

Javier Ibáñez, presidente de SBA, explicó que buena parte de los equipos de la red tiene entre 24 y 31 años, cuando la vida útil de una escalera mecánica es de 25: “Son equipos que tienen un índice de fallas más elevado”, dijo, justo el motivo detrás de los reclamos que durante años hicieron los vecinos que viajan por la E.
La renovación de Varela se suma a otro reclamo histórico de la línea: la instalación de un ascensor en la estación Plaza de los Virreyes, que ya habíamos señalado en una nota anterior como un símbolo de la desatención hacia la E.
Esa obra ya arrancó, en el marco del Plan de Accesibilidad, que en total va a sumar doce ascensores en distintas estaciones de toda la red. Además de Virreyes, ya empezó la instalación de otro ascensor en Federico Lacroze (Línea B), y sigue en marcha la licitación para instalar seis ascensores en José Hernández y Olleros (Línea D), y cuatro más en Agüero y Scalabrini Ortiz (Línea D).
Son dos mejoras puntuales, sobre una línea que en los últimos años acumuló más anuncios ajenos —trenes descartados de otras líneas, promesas repetidas— que soluciones propias. Esta vez, al menos, Varela y Virreyes aparecen del lado de las obras que se concretan.





