
Silvana Nuñez: de embajadora del tango a rescatista de pájaros
La reconocida bailarina de Flores, Silvana Nuñez, tiene una faceta desconocida: rescata aves caídas de los nidos. Conocé su trabajo con calandrias y benteveos.
Para el mundo, Silvana Nuñez es la figura que llevó el tango a Japón, Estados Unidos y los cinco continentes. Para los vecinos de Flores, es la nieta de Don Vicente —el fundador de la histórica heladería Capri— y una referente de la cultura local. Pero puertas adentro, Silvana tiene una faceta menos conocida y quizás más exigente que cualquier escenario: es rescatista de aves.
Lejos de los reflectores y los tacos de baile, Silvana dedica sus días a una tarea minuciosa y vital: cuidar a los pichones que caen de los nidos y no pueden sobrevivir solos. Como integrante de la organización “Aves Pájaros Caídos”, transformó su hogar en un santuario de tránsito para la recuperación de estas especies.

Entre calandrias y benteveos
Actualmente, la bailarina y coreógrafa convive con una calandria y un benteveo. No son mascotas, son pacientes. Ambos se encuentran en lo que se denomina “etapa de vuelo”, un momento crítico del proceso de liberación donde las aves deben fortalecer sus alas antes de volver a la naturaleza.
La paciencia que Silvana aprendió en sus 25 años de carrera profesional, esa misma disciplina que la llevó a ser jurado en mundiales y fundar su marca Vicentana Tango Shoes, hoy la aplica para alimentar y cuidar a estos pequeños vecinos alados del barrio.

Un compromiso de Flores al mundo
La historia de Silvana respira Flores por todos lados. Se crió en Bogotá y Helguera, dio sus primeros pasos artísticos en el Centro Cultural Roberto Arlt de la Avenida Avellaneda y lleva el legado de su familia —los Nuñez y los Cassará— como bandera.
Esa sensibilidad que la hizo destacar en la danza junto a grandes como Juan Carlos Copes o su compañero Iván Leonardo Romero, es la que hoy vuelca en el proteccionismo. “Cualquier vecino puede sumarse a esta iniciativa”, aseguran desde la organización.
El trabajo de “Aves Pájaros Caídos” depende de la red de voluntarios que, como Silvana, entienden que salvar una vida —por más pequeña que sea— también es una forma de hacer cultura y comunidad.
¿Querés ayudar?
Si encontrás un ave caída o querés sumarte como voluntario, podés contactar a la organización o buscar más información sobre cómo actuar en estos casos.





