Radiografía del paro en Flores: calles con basura, paradas vacías y comercios abiertos
El impacto de la medida de fuerza de la CGT muestra un barrio funcionando a dos velocidades. Mientras el transporte público es escaso (por Rivadavia pasa la línea 8 y 25) y las calles amanecieron sucias, la gran mayoría de los locales decidió no adherirse y levantar las persianas en un jueves atípico. Varios días de feriado de carnaval y un febrero corto, obligaron a los comercios a salir a vender, como sea.

La postal de este jueves de paro en Flores tiene un protagonista indiscutido desde la primera hora del día: la basura. A pesar del pedido expreso emitido ayer por el Gobierno porteño, solicitando no sacar los residuos debido a la suspensión de la recolección, muchos vecinos ignoraron la advertencia. El resultado salta a la vista. Las veredas amanecieron con bolsas acumuladas y hay mucha suciedad en las calles, empeorando el panorama visual y complicando el paso de los pocos peatones que circulan.
El impacto del cese de actividades se siente de lleno en la movilidad. Las paradas de colectivos, que en una mañana normal desbordan de vecinos intentando viajar hacia el centro, hoy lucen vacías. Ese vacío dejó a las avenidas con un silencio inusual, roto apenas por el ruido de los motores de los vehículos particulares y el transporte de alquiler. Los taxis están en pleno funcionamiento (sobran y hay filas circulando en segunda), pero la imagen se repite en cada esquina: pasan totalmente vacíos, buscando pasajeros en calles donde sobra el espacio.

El pulso comercial
A nivel comercial, el paro está lejos de sentirse en el barrio. Caminando por las principales arterias de Flores, la proporción es clara: apenas uno de cada cuatro locales decidió adherirse a la medida de fuerza y bajar la persiana. La gran mayoría de los comerciantes optó por abrir sus puertas para no perder el día de trabajo, aunque el movimiento de clientes es mínimo.

El contraste es aún más marcado en los comercios de mayor superficie. Las grandes cadenas de ropa, las marcas de indumentaria deportiva y los locales de comida rápida están abiertos y operando. Lo mismo ocurre con las farmacias, que mantienen su atención al público con total normalidad.
Flores atraviesa este paro nacional a media máquina. Sin colectivos y tapado de bolsas de basura, pero con los negocios abiertos esperando a los pocos vecinos que decidieron salir de sus casas.





