La Legislatura aprobó la Ley Anti Trapitos: cárcel efectiva y multas millonarias
La Legislatura porteña aprobó la Ley Anti Trapitos impulsada por Jorge Macri. Penas de hasta 60 días de cárcel, multas que superan el millón de pesos y la posibilidad de perder planes sociales para quien organice la actividad.

Durante un año, la Ciudad hizo más de 13 mil contravenciones a trapitos y limpiavidrios. Y no cambió nada.
La explicación la dio el propio Jefe de Gobierno: una multa incobrable no asusta a nadie. “¿Cuánto le importa una multa a un trapito? Se le ríen en la cara a la Policía”, afirmó Jorge Macri al presentar el proyecto.
Esta semana, la Legislatura le dio la razón. Aprobó por mayoría, con 36 votos positivos, una reforma al Código Contravencional que reemplaza las multas simbólicas por algo que un trapito sí puede sentir: días de detención efectiva.
Qué cambia en la calle
Quien cuide coches de manera ilegal en cualquier calle de la Ciudad podrá ser detenido entre 10 y 30 días. Si la actividad ocurre en eventos masivos y se demuestra que hay una organización detrás, la pena sube a entre 20 y 50 días de detención.
Y para los que organizan el negocio, no para los que lo ejecutan en la vereda: los jefes, organizadores o promotores de la actividad podrán recibir hasta 60 días de cárcel.
Hay un agravante específico que la ley no esconde. Cuando la conducta esté basada en la desigualdad de género, o se cometa con intimidación, persistencia o aprovechando la vulnerabilidad del conductor, la pena se eleva al doble. Traducido: el apriete a una mujer sola en el auto ya no es lo mismo que el apriete a cualquiera.
El dinero también cambia de escala
Las multas económicas, que antes iban de $50.000 a $285.000, ahora arrancan en $1.139.988. Un salto que busca cerrar la grieta entre la multa de papel y la multa que de verdad duele.
Y hay una sanción nueva, más allá de lo penal: quien actúe de forma organizada en eventos masivos podrá quedar inhabilitado hasta dos años para acceder a planes sociales, subsidios o beneficios estatales de la Ciudad.
El radio de control se duplica
La ley no solo endurece la pena. También amplía dónde y cuándo se aplica.
Antes, los controles regían solo en eventos deportivos o artísticos masivos. Ahora se extienden a cualquier tipo de evento en la Ciudad. El radio de prohibición pasa a cubrir 50 cuadras a la redonda del lugar donde se realice. Y la ventana horaria también crece: los controles ya no arrancan 3 horas antes del evento y terminan 2 horas después, sino que ahora rigen desde 6 horas antes y hasta 3 horas después.
Cuando el club mira para otro lado
La ley también apunta a las instituciones que se benefician indirectamente del negocio. Si se demuestra que integrantes de un club o de una organización participan directa o indirectamente de la actividad ilegal, las multas para esa institución se duplican: de 10.000 a 20.000 unidades fijas, lo que equivale a un salto de $10 millones a unos $20 millones. Las clausuras también se extienden, de un máximo de 30 días a hasta 90 días.
La norma 6961 fue aprobada con el respaldo de legisladores de otras fuerzas. “Los trapitos son una mafia, se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a los porteños. Ahora los metemos presos. Con los delincuentes, tolerancia cero”, sostuvo Jorge Macri.





