El “rulo” de Mercado Libre: comprar en cuotas, devolver el producto y quedarse con el dinero a tasa cero
La práctica creció con fuerza en el último Hot Sale. No viola la ley, pero tiene un costo oculto que recae sobre los vendedores. Cómo funciona y qué riesgos tiene quien la aplica.

En un contexto donde un préstamo personal puede costar más del 80% anual y la morosidad en billeteras digitales ya supera el 30%, muchos argentinos encontraron una salida poco convencional: usar el sistema de devoluciones de Mercado Libre como si fuera una entidad financiera. La práctica se conoce como “el rulo” y creció con fuerza en el último Hot Sale.
¿Cómo funciona?
La maniobra es simple. El usuario entra a Mercado Libre, elige un producto de alto valor —un televisor, una heladera, un juego de jardín— y lo compra en 12 o 18 cuotas sin interés. Lo recibe, inicia la devolución dentro del plazo habilitado y, al momento de elegir cómo recibir el reintegro, selecciona la opción “dinero en cuenta”. El resultado: obtiene liquidez inmediata y paga el monto de forma diferida, sin tasa.
En la práctica, es un préstamo a costo cero usando el sistema de devoluciones de una plataforma de e-commerce.
El economista Christian Buteler lo explicó con precisión: “Lo que se gana es una financiación gratis. Es como sacar un crédito sin tasa de interés. Devolvés el mismo capital que tomás.”
Por qué creció ahora
El dato que encendió las alarmas fue el pico de cancelaciones de compras durante el último Hot Sale, cuando varias plataformas llegaron a ofrecer hasta 18 cuotas sin interés. Lo que parecía un problema de logística o insatisfacción del cliente tenía otra explicación: había usuarios que compraban con el único objetivo de obtener financiamiento gratuito.
El economista Gonzalo Dequino reconoció que casos aislados de esta práctica existieron siempre, pero que el volumen actual es inédito. “Uno conocía situaciones esporádicas, pero ahora se trata de muchas situaciones, por mucho dinero”, señaló.
El trasfondo es el deterioro del acceso al crédito formal. La tasa de irregularidad de créditos a familias en entidades bancarias pasó de 2,5% en octubre de 2024 a 11,5% en marzo de 2026, el nivel más alto desde la crisis de 2001. En el segmento de fintechs y billeteras virtuales, la mora escala al 30,7%, superando incluso los picos de la pandemia. Cuando el crédito formal es inaccesible o ruinoso, la gente busca financiamiento en los márgenes del sistema.
¿Quién absorbe el costo?
La operación puede parecer inocua —el producto vuelve, nadie pierde dinero— pero hay un actor que paga el precio: el vendedor.
Alejandro vende electrónica en Mercado Libre desde hace cuatro años. Durante el Hot Sale recibió tres compras del mismo televisor de 42 pulgadas, a $1.180.000 en 18 cuotas. Las tres fueron devueltas dentro de las 72 horas con el argumento de “no era lo que esperaba”. “El televisor volvió en perfecto estado. Pero yo ya pagué el costo de financiamiento de las cuotas que corrieron antes de la devolución, y encima tuve el producto inmovilizado diez días. Perdí plata y tiempo”, relató.
La economista Olivia González precisa los números: ofrecer 3 cuotas sin interés tiene un costo financiero para el vendedor de alrededor del 12,99%; en 6 cuotas, ese costo asciende al 20,60%. Ese porcentaje lo cobra Mercado Libre al comerciante independientemente de si la venta se sostiene o termina en devolución.
El pequeño y mediano vendedor no tiene poder de negociación para cambiar esas condiciones. Ofrece cuotas para competir, paga el costo financiero y, cuando el comprador desaparece con el dinero en cuenta, se queda sin venta y sin reembolso.
¿Es ilegal? ¿Qué arriesga quien lo hace?
La práctica no viola ninguna norma penal vigente. No hay un delito tipificado que encuadre la operación tal como está descripta. Sin embargo, quienes la aplican de forma sistemática enfrentan consecuencias concretas dentro del ecosistema: cierre de cuenta, inhabilitación para comprar y posibles registros en listas internas de la plataforma.
“No es algo que se pueda hacer en forma sistemática porque te van a cerrar la cuenta”, advirtió el analista Mariano Gorodisch.
La plataforma ya analiza ajustes en su política de reembolsos. La solución que adoptaron algunos comercios es devolver el dinero también en cuotas: si la compra fue en 12 cuotas, la devolución se procesa en 12 cuotas. Pero esa herramienta no está disponible para todos los vendedores, y su implementación generalizada depende de decisiones que exceden al comerciante individual.
Una economía que busca salidas
El rulo no es una avivada aislada ni una tendencia pasajera. Es el reflejo de un sistema financiero que dejó a una parte importante de la población sin acceso a crédito razonable. Cuando el costo del dinero es prohibitivo, la gente optimiza lo que tiene a mano.
El costo de esa creatividad lo paga, como casi siempre, el eslabón más débil de la cadena: el vendedor que apostó a las cuotas para no quedar fuera del mercado y terminó financiando, sin saberlo, a sus propios compradores.





