Fin de las excusas: Cambian las reglas de inasistencias para todas las escuelas secundarias porteñas
El Ministerio de Educación de la Ciudad actualizó el reglamento para colegios públicos y privados. El límite anual baja a 20 faltas y se eliminan las justificaciones discrecionales por vacaciones fuera de temporada. Quien pierda la regularidad deberá recuperar contenidos en invierno o verano.

La presencia en la escuela dejará de ser un simple dato administrativo para convertirse en una condición estricta para aprobar el año. Ante niveles de ausentismo insostenibles, la Ciudad de Buenos Aires decidió modificar el Reglamento Escolar y el Régimen Académico del nivel secundario, estableciendo reglas más claras y eliminando los grises. La medida alcanza a todas las escuelas, tanto de gestión pública como privada.
Los números que impulsaron el cambio exponen la gravedad del problema: durante el año 2025, el ausentismo en el nivel secundario alcanzó el 19,6%, lo que equivale a un promedio de 27 faltas por estudiante al año. A esto se le suma un dato aún más preocupante: hoy en día, nueve de cada diez faltas no tienen ningún tipo de justificación. Esta ausencia sostenida en las aulas se traduce directamente en menor aprendizaje y un alto riesgo de desvinculación escolar.
El cambio central: Antes vs. Ahora
Hasta ahora, el sistema permitía hasta 25 faltas injustificadas por año, con una regularidad que se medía por porcentajes y estaba atada a criterios variables según cada caso. Esto generaba consecuencias dispares.
A partir de la nueva normativa, las reglas se endurecen y unifican para todos los alumnos:
- – El límite anual baja de 25 a 20 inasistencias totales.
- – Se fija un tope concreto de 5 faltas por bimestre.
- – Se eliminan por completo las justificaciones discrecionales. Esto significa que ya no se aceptarán justificaciones por “vacaciones fuera de fecha” o por acumulación de “llegadas tarde”.
Sin asistencia no hay acreditación
Una de las modificaciones más fuertes recae en las consecuencias por faltar. Si un estudiante supera el límite y pierde su condición de regularidad, no zafará del problema. Por el contrario, deberá recuperar los contenidos y el tiempo de aprendizaje perdido asistiendo a clases de apoyo obligatorias durante el receso de invierno o en el período de diciembre a febrero.
Sistema de alerta temprana
El nuevo esquema busca prevenir la deserción antes que sancionar. Para evitar que los alumnos lleguen al límite de inasistencias, el sistema se activará automáticamente a partir de la segunda falta injustificada.
Desde ese momento, se iniciará una comunicación directa con las familias, un seguimiento personalizado del estudiante y alertas a través de los tableros de presentismo en la plataforma AprendeBA. El mensaje de la nueva política es directo: más días en la escuela es más aprendizaje, y las reglas ahora son iguales para todos.





