“Comedores fantasma”: Iara Surt respaldó a Jorge Macri tras la denuncia por espacios irregulares en Flores
La presidenta de la Comuna 7 se hizo eco de la investigación del Jefe de Gobierno sobre el desvío de asistencia alimentaria. "Así se defiende la Ciudad", sostuvo la funcionaria radical. Entre los lugares señalados por la auditoría, figuran direcciones de la zona del Bajo Flores.

La reciente auditoría del Gobierno de la Ciudad que derivó en el cierre de 40 “comedores fantasma” generó una fuerte repercusión política en el ámbito local. Iara Surt, presidenta de la Comuna 7 (Flores y Parque Chacabuco), salió a respaldar públicamente la gestión de Jorge Macri tras conocerse que varios de los espacios denunciados tenían domicilio dentro del barrio.
A través de sus redes sociales, Surt compartió el comunicado del Jefe de Gobierno con un mensaje breve pero contundente: “Así se defiende la Ciudad”.
La abogada y referente del radicalismo porteño en la Comuna se alineó así con la política de fiscalización impulsada desde el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, que busca eliminar la intermediación en la asistencia social.

Los casos puntuales en Flores
El apoyo de la comunera cobra relevancia por el peso territorial de la denuncia. Según la información oficial difundida por el Gobierno porteño, se detectaron irregularidades en direcciones ubicadas dentro de la geografía de Flores, específicamente en la zona sur del barrio.
En el informe y las publicaciones oficiales se detallan casos específicos que, según la auditoría, figuraban como comedores pero no prestaban servicio. Uno de los casos más resonantes mencionados en la denuncia es el del espacio denominado “Pekes”, registrado en la calle Bonorino 1851.
También se mencionaron irregularidades en espacios etiquetados bajo la zona de “Bajo Flores” (Av. Varela), donde los vecinos confirmaron a los auditores que allí no funcionaban comedores comunitarios, a pesar de figurar en los listados de asistencia.

La auditoría y los números
El conflicto se originó tras una investigación que detectó un supuesto desvío de 5.000 raciones diarias de comida, lo que representaba un costo estimado de 20 millones de pesos por día. Según la administración de Macri, la mayoría de estos espacios inexistentes estaban vinculados a la organización “La Dignidad”, enrolada en la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
“El negocio de la pobreza tiene nombre y apellido”, había expresado Jorge Macri en el mensaje que Iara Surt decidió replicar, marcando una postura clara desde la conducción comunal respecto al manejo de los recursos sociales en el territorio.
La presidenta de la Comuna 7, quien asumió su cargo con un perfil técnico y político ligado a la UCR, ratificó con este gesto la decisión de avanzar con los controles de trazabilidad en la asistencia alimentaria dentro de los barrios que administra.





